
HE VUELTO A MI
miércoles, 2 de marzo de 2011

Je t'aime
domingo, 30 de enero de 2011

“Les presento al amor de mi vida” dijiste con certeza y con los ojos brillantes como nunca los había visto. Yo sonreí, agaché la cabeza y sentí ese nudo en la garganta que me acompaña desde hace unos meses, pero esta vez el nudo estaba hecho del mismo hilo con el que se teje la conquista. Cómo decirte que tú también eres el amor de mi vida, de esta vida que me duele y que es hermosa a tu lado. Ha pasado el tiempo y ya somos uno. Es cierto eso de que los corazones dejan de ser dos para ser un solo corazón y un solo plan que se titula nuestro.
Ahora te abrazo y siento tu fuerza, tu amor, tu inconfundible espacio de vida ubicado entre tus latidos y tus miedos. Yo también tengo miedo de despertar a tu lado amándote y cuidándote por el resto de mis días. ¿Qué más da?, ya llegó el momento, ya las despedidas no son agrias y tu voz está tan cerquita de mi mente que lograste convencerme de VIVIR, sólo vivir hasta que la muerte de algo o de alguno nos separe.
Entonces cuando salimos de compras, imaginamos nuestras cenas futuras, los días de trabajo en nuestra casa, nuestros hijos, nuestras mascotas, nuestra piel llena de años y de caricias infinitas. Yo te digo que te amo en alemán y tú me insistes en que el idioma que debemos aprender para nuestro “gran plan” es el francés y practicamos hasta que nuestros sueños nos llevan a los Alpes Suizos y ya no hablamos en francés sino en besos y miradas llenas de encanto, llenas de nosotros sin pasado. Yo sabía que tanto amor estallaría en tu boca y finalmente saldrían destellos de palabras y promesas. Por fin las promesas que ilusionan.
Me encanta la forma en la que caminamos ahora, jugando, riendo, coqueteando como si fuera nuestro cortejo. Nos tomamos de la mano porque no aguantamos separados y cuando nos separamos, a los 5 minutos nos llamamos para decirnos: “te extraño”.
Todo estará bien amor mío, vendrán buenos vientos, más unión, más silencio amoroso y tímido. Por ahora construyamos el futuro juntos, hablemos de la canción de nuestra boda, del nombre de nuestro primer hijo, del material de nuestra casa, de los libros repetidos que tendremos que descartar para nuestra biblioteca conjunta. Hablemos en francés para conjugarnos en todos los verbos del amor. Esta vez no hay duda… les presento al amor de mi vida.
Laura Sanz
BUDDHA CERRÓ SU CUENTA EN FACEBOOK
miércoles, 12 de enero de 2011

No sé en qué momento comenzaron a disgustarme tanto las fotos de bodas y de bebés publicadas en el Facebook. ¿En qué etapa biológica se encuentra una mujer cuando empieza a desear ser una madre o una esposa, y también una gran profesional?. ¿Cuándo cambia la perspectiva del futuro? En qué instante preciso las prioridades de un proyecto de vida ya no son la estatura, la ausencia de los brackets, el novio más detallista y la fiesta más inolvidable?.
Hace algún tiempo la mente me viene pellizcando el corazón, he tenido los mejores enfrentamientos al estilo “Boxing” y mi cuerpo se ha vuelto cuadrilátero. Me agoté de forzar las respuestas y de sentir la típica rabia fantasmagórica, esa rabia que se lanza contra toda la humanidad y que a la vez es la más frágil de todas pues no ataca. Por cada bebé conocido una lágrima, por cada matrimonio público un disparo mental y un rechazo inmediato a las redes sociales: “no puedo con tanto vestido blanco mientras tenga el alma desnuda”. Pero mi insatisfacción no está montada en internet; no es parte de la felicidad de otros, que además celebro y pongo en mis oraciones; es simplemente producto de mi desequilibrio y falta de azúcar.
Con el límite de mi angustia hospedado en mi garganta, aprisionando mis expresiones de alegría e incluso las del amor, me topé, como por gracia divina, con la película “COMER, REZAR Y AMAR”. De momento reconocí un absurdo en ver la película, pues el libro lo conocí en una librería en la que trabajé hace tiempo y estaba clasificado en la sección de superación personal, y ¡vaya! Si era un menudo problema que yo como filosofoabogada intentara tan siquiera rozar la caratula de un libro de ese tipo. Pero como a los 29 años lo más grave que se puede perder es el número 2, me arriesgué, vi la película y esa misma noche empecé a leer el libro con tal interés que ahora soy todo un prospecto de mujer equilibrada y sensata ya que supe exactamente lo que necesitaba por medio de Elizabeth Gilbert, una mujer que, como yo y como muchas, busca el estado medio entre el placer y la devoción. Mi insatisfacción y mi miedo son los dos espectros de mi falta de fe y de mi falta de control.
Terminé el libro el 31 de diciembre de 2010 y como por arte de magia deje de desear algunos asunticos (aunque también empecé a desear un Javier Bardem en mi vida). Mi forma desaforada de desear era la que me tenía al borde del abismo, al borde, sin planes reales. Y sin duda es bastante arriesgado comenzar a estudiar un pedazo de mi propia espiritualidad, pero la paz que siento con algunas prácticas nuevas es indescriptible, sólo puede sentirse.
No sé qué se viene ahora, tal vez una selección de carnes menos dañinas, tal vez ninguna. Fabriqué mi propio Japa Mala con 108 cuentas como dicta la tradición e hice una selección de mantras que incluye el del amor, tengo unas cuantas velitas de incienso en mi cuarto, un Buddha de madera que en lugar de expresar un gesto de iluminación parece con parálisis facial, pero me encanta su presencia. La música siempre ha sido la misma, me extraña incluso que no haya buscado estas alternativas desde los 16 años que empecé a escuchar música oriental, algo me lo decía, algo me lo indicaba y sólo la desesperación fue mi maestra.
La rabia desaparece a pasos lentos, la he sentido subiendo por mis pies y posteriormente por mi estómago explotando inmediatamente sin extraerse, sin lucirse como un demonio poderoso y elegante. Tengo mil preguntas que resolver, pero desde que empecé a estudiar filosofía aprendí que las preguntas son más importantes que las respuestas, medito 5 minutos diarios para no enloquecer mientras aprendo las técnicas y… respiro… como nunca lo había hecho, con fuerza, con sentido, con vida, con placer.
Le corté las uñas a mi mente para que deje de pellizcarme el corazón y están en cuarentena por ahora. Suficientes heridas le han causado otras mentes, es justo y necesario buscar el orden del caos y caminar la cuerda floja de la manera correcta, conservando el equilibrio.
Laura Sanz
ACV

Nos hemos pasado la vida entera, con todas sus guerras santas y sus inquisiciones intentando definir la muerte, intentando comprender su misteriosa forma de dolor. Los periodistas hacen crónicas, la ley se inventó una forma para que los abogados pudieran dar continuidad al patrimonio de una persona después de muerta e incluso se inventó la figura de la Muerte presunta por desaparición forzada, para esos momentos específicos en los que no se puede distinguir entre la vida en otro lugar y la falta de vida; los médicos la tocan, la padecen, la demoran, la engañan, la sobreviven, la pueden diagnosticar y finalmente la informan, pero tampoco la entienden. Los filósofos especulan entre la trascendencia, la intuición, la reencarnación, el devenir, la oscuridad y el existencialismo y termina siendo lo que siempre ha sido. La Muerte, un fenómeno indescriptible. Es tan inapropiada para las emociones que incluso se definen orgasmos como pequeñas muertes para poder categorizar de una manera concreta el gran momento de una relación sexual.
La muerte es eso y nada, es todo y se lo lleva todo, se lleva la juventud, la fraternidad, la compañía, el amor, las palabras y sólo deja rabia y vacío. Que innecesario parece prepararse para la vida, cuando la muerte en realidad nos reprueba de vez en vez, sin requisitos.
Nos dejan muy claro que el conocimiento se genera por procesos cerebrales y que entre más entrenado esté el coeficiente intelectual más vida para la memoria habrá, pero que paradójico saber que de ese mismo cerebro, del que se despliegan todas las discusiones sobre la muerte, ha surgido la causa de la misma, una causa que se derrama, se riega como agua entre canales, se dispersa y va anestesiando todos los signos vitales con la naturalidad del cuerpo. Se derraman los recuerdos y se borra la vida.
No podemos aún comprender el anómalo sentido de la muerte, pero si de darle forma se trata, hay rituales que logran marcar un día especial y único, así como el nacimiento. Morir es pausar el juego de la vida un rato, pausarlo para tomar té con algunos amigos, para afeitarse la barba o abrigarse un poco mientras pasa la lluvia, para hacer algunas llamadas y algunas oraciones retrasadas.
Pienso ahora en dos seres de luz que, aunque muy distantes, compartían algunos placeres de humo, de música, de juventud y de sosiego. El más joven ya se hizo a la mar este fin de semana y muy seguramente se está deleitando con la presencia de Richard Wright o de Syd Barrett mientras sonríe; el segundo no se ha ido, se aferra con toda su Fuerza Natural a un secreto.
Ambos me dejan una lección de Fortaleza.
Q.E.P.D. Felip
Laura Sanz
LA BANALIDAD ES EL TALENTO DE LA GENTE INTELIGENTE
domingo, 24 de octubre de 2010


Hace poco hice un sondeo de los escritores que más me gustan; la mayoría en sus entrevistas recomiendan como lectura fantástica La Biblia, y como siempre voy para donde va Vicente sin incomodidades, hice caso y la empecé a leer. No suelo hacer varias lecturas al tiempo, pero esta vez se me ocurrió que podía leer varios géneros de una manera paralela e incluso mezclarlos, interrogarme sobre la lectura hecha de un libro mientras leo otro, y de esa forma puedo tomarme la lección. Es así como terminé leyendo La Historia del Arte de Gombrich, El libro Blanco de la Sabiduría de Ruíz de Amadís y La Biblia, todos ellos iguales e incomprensiblemente distantes. Ahora bien, cuento lo anterior porque los autores y los personajes de aquellos libros son tan escuetos y tan “normales”, que empecé a cuestionarme algunos hábitos y otros gustos. Después de protestar contra mi álter ego, antes de mi cumpleaños número 29, vi otra luz entre la cantidad indeterminada de luces que prende la vida y me reconcilié con mi racionalidad.
He tratado de no ser radical, intento comprender, más que soportar, todos los géneros artísticos, musicales y literarios; todos los estilos, la moda, las tendencias, las excusas, los milagros, las religiones, las discordias, los amores y los egos; he intentado ser como todos son, para luego no ser lo que todos odian de la humanidad, por eso disfruto cada cosa estúpida que se cruce por mi tiempo, cada baile extravagante, cada sonido tropical aunque esté lejos de mi cotidiana tranquilidad musical. Bajo mis gustos certeros e implacables también hay lugar para lo común, para lo tonto, para lo superfluo, para lo divertido y para lo popular, en otras palabras, para lo finamente criticado por los egocentristas.
Esta semana, como ninguna otra semana, mi tiempo estuvo dosificado para múltiples actividades y nunca hubo inconvenientes intelectuales, cognitivos o como quiera que sea; el lunes puedo dar lugar a las lecturas simbólicas y densas de La Biblia, el martes acompaño mis lecciones de historia del arte con un buen chocolate caliente y tostadas, el miércoles puedo ver “Protagonistas de Nuestra Tele” y aprender tanto de los humanos, como cuando se va a un zoológico a observar el comportamiento de los animales en cautiverio, el jueves puedo conectarme a internet y pasar horas completas en Facebook y en Twitter, viendo como todo es indiscriminadamente criticado, como si tales críticas vinieran de los seres más sabios y evolucionados del mundo; el viernes paso, repaso, pienso y repienso mi amada filosofía y si me invitan a bailar salsa y reggaeton no me niego, pues cuando quiero liberar tensiones hay dos actividades muy útiles: bailar o ver películas de miedo; el sábado sin duda es un día para amar, para jugar a la conquista y a los mimos, es un día de abrazos, de besos, de caricias simples y complejas, además me río sin vergüenza con “Sábados Felices” y quedo lista para un domingo jurídico, atiborrado de leyes y decretos; el domingo juego a salvar el mundo sola, sin jurados de conciencia ni jueces, y vuelve a empezar la semana con otras sorpresas, otros modos, otros tontos tiempos y otras diversiones ridículas.
Nada de lo anterior me hace ni mejor ni peor persona, pero si me hace muy feliz saberme simple, inquieta, común o tal vez elemental. No son ciertos libros o determinadas cosas inteligentes, elaboradas o pensadas las que moldean la inteligencia, creo que es la experiencia de la vida, la multitud, la comprensión de esa multitud, las sombras detrás de uno mismo, la banalidad pensada y prudente, la sensibilidad, la ridiculez, la diversión, todas ellas colectivas. Esta Modernidad Liquida, que nos describe Zigmunt Bauman, es también parte del mundo, es la historia edificada minuto tras minuto, y como seres pensantes somos parte de ella, somos su piel y su motor, rechazarla o criticarla por vicio, nos hace su propio cáncer. Somos inteligentes cuando disfrutamos nuestra propia torpeza intelectual, en esa medida, creernos más sabios por estar lejos de lo colectivo, de lo común o de lo intrascendente, es un error craso, pues los rebeldes sin causa ya le sobraron al mundo.
Laura Sanz
29
jueves, 14 de octubre de 2010

Se acerca la gran fecha y como es costumbre desde hace muchos años, tendré 30 días de celebración, 30 días de reflexión donde la balanza me indicará lo que se hizo mal y lo que se hizo bien, sin arrepentimientos.
Con el tiempo me he creído lo de los signos del zodiaco, no debe ser casualidad que todos mis amigos escorpianos y yo tengamos el mismo carácter, la misma impaciencia, las mismas fobias y la misma soledad que nos buscamos y disfrutamos sin reparo, pero también somos amigables, apasionados, sinceros, nobles e irremediablemente soñadores.
Nací a la 1:00 pm en medio de la lluvia y ayudada por unos instrumentos quirúrgicos llamados Forceps, lo cual explica según mi familia, el llanto incansable toda la tarde de ese 12 de noviembre por un presunto dolor de cabeza y 29 años más tarde puedo decir con plena certeza que no hay nada que odie más que la migraña que padezco y me derrumba cada tanto. El médico parecía predecir la forma de mi pelo: “siga pujando - le decía a mi madre-, siga con fuerza que ya le veo los crespos” y así fue, los primeros 10 años de mi vida mi pelo era completamente lacio, pero en la adolescencia se empezó a encrespar y no ha parado desde entonces, este año curiosamente gané la batalla contra él y ya llevo unas 3 semanas con él suelto, absolutamente suelto y libre, no obstante, en medio de la admiración de mis amigos me gané el apodo LA POLA y algunos dicen que no hay chapa más acertada no sólo por el pelo sino por el genio y confieso que me gusta, de hecho, me encanta. Además de esa contrariedad, existe otra muy particular, la gordura, era la bebé más gorda que uno pudiera imaginar y gorda fui como hasta los 6 años, como ven, ya no hay rastro alguno de tales rollitos, no me gustaban los vestidos y por lo tanto, el overall fue por mucho tiempo mi prenda de vestir preferida, ahora ponerme un jean es cuestión de pereza. Crecí escuchando tangos y música oriental, mi hermana me enseñó a bailar y me llevó por el camino de la buena música, aprendí a tocar un pianito de juguete en el que saqué a oído canciones de Santana, Narada, The Beatles y muchos otros que me acompañaban en las tardes después del colegio; ahhhhhh! El colegio, lugar donde no faltó la malvada niña que me hacía la vida imposible, la que me chuzaba con la punta de los lápices, la que me halaba el pelo y me escondía el maletín cuando sonaba el timbre de salida, la que me quitó el primer novio, la que robó mis poemas, la que se burló de mí en público y por supuesto la que me aconsejaba mal y yo le hacía caso. De lo anterior sin duda, nace mi amor por la soledad, luego del recreo disfrutaba refugiarme en la biblioteca y allí me di cuenta que leer y escribir son los hábitos y los vicios que me mantienen viva. Todo lo que ha llegado a mí desde entonces ha sido en pro de lograr un sueño muy silencioso y tímido, lo que tal vez me hace una nerd insoportable y poco compatible con los seres humanos populares. Como si fuera poco, en bachillerato fui monitora de filosofía y literatura, hacía parte del club de poesía y del coro, pero no me hablen de matemáticas, jamás gané matemáticas, pasé toda mi historia académica habilitando todas sus derivadas, cálculo, geometría, trigonometría y álgebra. Sin embargo, como mi vida está llena de paradojas y contrariedades, como que era lacia y gorda, cuando estudié Filosofía y Letras generé un gusto radical e incomprensible por la filosofía de la ciencia, quién se imaginaría que tendría que estudiar física cuántica juiciosamente para poder comprender los libros que leía, a pesar de ello y gracias a un mal de amores, me gradué con una tesis sobre las emociones y en eso sigo y seguiré trabajando aunque la vida, luego de haberme hecho Profesional en Filosofía y Letras, me haga también Abogada.
Todo ha sido hasta hoy una montaña rusa y un cúmulo de motivos para crecer sin planes. Todos los rasgos de mi personalidad están meticulosamente definidos y me llena de orgullo pensarme como tal. Sin duda el chocolate lo prefiero sobre cualquier otra bebida, podría alimentarme sólo de empanadas, papas fritas, crema de tomate y pizza por el resto de mi vida; me gustan las películas románticas y cursis, que me hagan llorar desde el principio, la película que me define es Amelie, amo con locura a Cerati, a Buddha Bar, a Café del Mar y la música hecha e interpretada por mujeres, no me gusta madrugar pero me encanta trasnochar haciendo nada o descargando cosas de internet, soy adicta a las descargas. He tenido algunos problemitas sentimentales pero nunca han sido un obstáculo para mis emociones, puedo pedir perdón descaradamente y también soy muy rencorosa, la frase que rige mi mal genio es: “El que se mete conmigo a las malas, que se entienda con mi carácter”, no me gusta, por lo mismo, que me hagan daño, pues yo no daño a nadie hasta que me voltean al revés y me desconozco, de eso surge la reflexión de este año, de mis accidentados 28 años, de lo que hice mal conscientemente y de lo bueno, que me amplía el espíritu hasta regocijarme y fortalecerme para empezar los 29 como si fuera mi primer día de vida.
Este año empezó lleno de rabia, recuerdo muy bien que estuve más o menos 4 meses peleando con las vísceras por un derecho laboral que me estaban desconociendo con descaro, pero por algo sabe Dios cómo hace sus cosas, esa ardua pelea jurídica me reconcilió con mi segunda profesión, amé y amo en el presente lo que hago, comprendo la necesidad de defenderse y valoro aún más mi entrega profesional, terminé agotada apenas empezando el año, pero todo eso valió en la justa medida cuando pude viajar a Bogotá para ver a mi Cerati y para dispersar la tensión. Este año trajo el tiempo de sanar, me enseñó la prudencia y la sabiduría de la amistad, de la misma manera que sentí rabia también sentí tristeza y alegría. La angustia aunque es recurrente, me perfila para las siguientes batallas. Este año me di el lujo de comportarme como una niña malcriada, vengativa y caprichosa, lo cual no me trae arrepentimientos de ninguna clase pues estuvo muy merecido, a veces lo que uno desconoce de sí mismo surge de las entrañas para darnos una enseñanza, para despertarnos y replantearnos antes de continuar el camino, jamás supe que podían ofenderme hasta tal punto que también podía ofender a los otros sin medir consecuencias, pero gracias a la ofensa de este año desperté en una realidad que me es más apacible y agradable, los amigos no se hacen amigos por el tiempo, tampoco duele perderlos cuando han pasado muchos años, la sensatez es el ingrediente principal, la amistad y el amor son un talento. Me equivoqué al hacer el listado de los verdaderos amigos, puse en él algunos nombres errados pero se pudo arreglar la lista. También me equivoqué al manifestar mis emociones, al final no dolió tanto darse cuenta que estaba mal acompañada, es muy simple dar clic y eliminar, las redes sociales son muy obvias en esa acción, aunque también traen demasiados problemas. Sin embargo, por las redes sociales también supe que me molesta, sobremanera, lo cruda y criticona que es la humanidad, para todo hay una burla, todo está mal, todos los gobiernos son una basura, todos los programas de televisión son tontos, siempre hay una contraparte llena de inconformidad, los eventos realmente emocionantes resultan ser superfluos y equivocados según ellos, y cansa, cansa mucho ver que somos seres de luz pero se nos dañó el fusible, ya nada emociona, nos avergüenza dejarnos llevar por la sensibilidad en multitud, como que la idea es pensar que somos diferentes y aceptablemente intelectuales si nos vamos en contra de lo que el resto del mundo celebra, entonces de esa manera, no nos gusta el Nobel de la Paz o el de literatura o Shakira es una puta porque se presentó en el Mundial de Fútbol, criticamos hasta el cansancio todo lo que sucede a nuestro alrededor y refugiamos la crítica en las estrategias mediáticas que supuestamente cubren todo, no nos damos cuenta que criticar e irse en contra de todo también es una estrategia mediática y muy floja, por eso, yo celebro la vida, celebro el mundo y la gratitud por haber vivido otro año sobre este terreno que a veces se mueve y me hace caer, celebro la vida en esta ciudad chiquita y lluviosa que me regala serenidad y calma mientras existe la queja, mis propósitos de año nuevo serán, tal vez, los mismos de siempre y algunos nuevos, vivir, sentir, amar, perdonar, sanar, olvidar, celebrar, retroceder si se puede, avanzar, construir, aprender, obviar, pertenecer, no criticar, callar, pelear, transformar, conocer y procurar envejecer sin ocultar la edad.
29 errores ha encontrado mi sistema y con ellos he construido experiencia y formas de ver la vida, 29 vueltas, 29 gritos de orgullo, 29 vidas, 29 amores, 29 risas, 29 emociones, 29 inicios de sesión con 29 contraseñas, 29 lecturas y un nuevo fin que trae otro comienzo.
Laura Sanz
EL AMOR COMO PASIÓN PRIMERA Y ESENCIAL (Capítulo tomado de Trabajo de Grado)
jueves, 2 de septiembre de 2010

2. BORDELOIS, Ivonne. Etimología de las Pasiones. Ed. Los libros del Zorzal, 2006. Buenos Aires, Argentina. Pp. 87
3. ORTEGA Y GASSET, José. Estudios sobre el Amor. Ed. Edaf. España, 2000. Pp. 56
4. Ibídem. Pp. 58
5. KRISTEVA, Julia. Historias de Amor. Ed. Siglo Veintiuno. México, 1983. Pp. 4
6. ORTEGA Y GASSET, José. Estudios sobre el Amor. Ed. Edaf. España, 2000. Pp. 61
7. Ibídem. Pp. 61
8. BAUMAN, Zygmunt. Amor Líquido. Ed. Fondo de Cultura Económica. México, 2007. Pp. 20
9. Ibídem. Pp. 70
10. Poema Caricia Fem Laura Marcela Sanz
11. GAOS, José. La Filosofía de la Filosofía. Ed. Crítica. Barcelona, España, 1989. Pp. 133
12. IRIGARAY, Luce. Ser dos. Ed. Paidós. Argentina, 1998. Pp. 37
13. Citado en: IRIGARAY, Luce. Ser dos. Ed. Paidós. Argentina, 1998. Pp. 36
14. BATAILLE, George. El Erotismo. Tusquets Editores. Barcelona, España, 2007. Pp. 33
15. ROUGEMONT, Denis de. Amor y Occidente. Ed. Cien del Mundo. México, 2001. Pp. 42
16. Citado en: FROMM, Erich. El Arte de Amar. Ed. Paidós. Buenos Aires, 1974. Pp. 47.
17. IRIGARAY, Luce. Ser dos. Ed. Paidós. Argentina, 1998.
18. Concepto usado por Dominique Simonnet en La más bella historia del Amor, refiriéndose al amor como una moda del placer.
19. BAUMAN, Zygmunt. Amor Líquido. Ed. Fondo de Cultura Económica. México, 2007. Pp. 8
20. PAZ, Octavio. La llama Doble. Ed. Seix Barral. Colombia, 1993. Pp. 129
21. IMAGEN [(Mariana Palova (b. 1990, Mexico)"Bigamia", 2007 Arte Digital (Fotomanipulacion)]
La Ley de la Filosofía (sobre libro y película El Mundo de Sofía)
viernes, 6 de agosto de 2010

'VOYAGE'


Estoy de viaje por mi mente, por mis recuerdos, por mis rabias, por mi sombra, he buscado algunas razones para no regresar, pero las razones no abundan en los viajes, he reconocido rostros silenciosos y he olvidado palabras de otros tiempos. Descubrí excesos e intentos de perfección en ruinas, no existe la perfección ...viviendo, tal vez de otra manera, pero no en las formas de la vida, por ello me he perdonado algunos gritos y fácilmente salto al agua sin probar su temperatura. Recorro las vías de mis tentaciones para desaprenderme, para dejar de suponer que las cosas del mundo me hieren, pues más bien son las heridas del mundo las que cicatrizan en mí y termino por rechazar lo más querido.
Estoy de viaje alrededor de mi libertad y veo las fronteras de otros cuerpos, mi reacción siempre me desvía a lugares sin norte, pero justamente de eso se trata viajar por uno mismo, medirse, contarse, perderse, anunciarse, disfrutarse y recorrerse.
Aún no se cuándo regreso, el viaje incluye algunas paradas en emociones extensas y sin explorar, incluso dicen que algunos no regresan de sí mismos, pero yo tengo en mis planes traer unos cuantos 'suvenirs' y contar mis aventuras de viaje como quien narra un cuento de Julio Verne.
Por ahora reporto una niebla cálida y algunos charcos de cansancio por tormenta pasada, cuando vengan las cometas con los vientos, habrá otra bitácora de viaje.
Laura Sanz
